Ah, por
cierto, solo una cosa más,
la próxima
vez, será en el infierno, como cuando nos conocimos,
esa primera
cita tímida e inocente al principio así como lujuriosa al final,
así será,
sin café y sin hablar, porque nuestras miradas
nunca
necesitaron palabras, solo un lenguaje corporal, sexual.
Desde el
principio, nunca nos gustaron esos cafés idiotas
donde se
producen conversaciones y situaciones vergonzosas.
Siempre
supimos que nosotros no éramos así,
cambiamos el
café por cerveza y la conversación, por sexo,
pero siempre
nos faltó una cosa, solo una cosa más…
No hay comentarios:
Publicar un comentario