Creíste todas las cosas que te escribió,
mezcladas, borrosas en pedazos de paginas
y sin pensarlo decidiste seguirle, con miedo,
con ese miedo que pensaste que desaparecería,
pero nunca se fue y te acompaño durante todo el tiempo,
día tras día.
Todos esos regalos brillantes,
como estrellas, que te prometía, no brillaron,
no, no lo hicieron como lo hacen esta noche,
como el cielo oscuro de esta noche en Akra Leuka,
no, no brillaron,
como tampoco lo hicieron los pedazos rotos
de rubí que año tras año iban cayendo contra el suelo.
Pero ese dulce olor a azahar,
el olor que trajiste impregnado en la nuca,
permanece en cada esquina de la habitación,
no creo que se marche nunca,
y no, no brillaron, aunque todavía no me atrevo
a decidir quien tuvo la culpa.
...
- Creo que me estás ocultando algo.
- Y si te dijera que la verdad, me haría parecer malo.
- Te diría que necesitas decirte la verdad para poder terminar esta canción.
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